Muestra “El envés de la escena”
Museo Estévez

«El envés de la escena» es una muestra de Gustavo Goñi que aborda el backstage de diversas producciones fotográficas de moda y publicidad.
A lo largo de un recorrido por sus tres décadas de trayectoria como fotógrafo y retratista, salen a la luz los rituales, la preparación, el trabajo en equipo y los detalles invisibles que solo se viven en el detrás de escena. La exposición reúne obras de gran formato, impresas en tela en blanco y negro, junto a planchas de contacto copiadas de forma analógica, revelando las distintas facetas de un oficio dedicado a la creación visual.
Video por Santiago Correa
TEXTO DE SALA | Beatriz Vignoli
LA GRACIA
Estas fotografías de Gustavo Goñi, tanto en su concepto como en su producción, se inspiran en la tradición del género “figura” de la historia del arte occidental, a la vez que subvierten sus convenciones.
Que la fotografía, entendida como oficio, haya aprestado sus dispositivos para fabricar la escena mitológica, la escena religiosa, la escena erótica, la foto publicitaria o para la industria de la moda (o incluso la foto artística) y en un instante la deshaga y capte ese deshacer, constituye la gracia y el arte de estas obras.
Que sin proponérselo Gustavo Goñi transgreda las convenciones pictóricas de sus artistas favoritos no lo hace menos fiel a esa tradición, incluso en el desvío. Que la sagrada proporción del canon clásico y hasta la luz hayan sido calculadas pero que al fin prevalezca por sobre el cálculo eso que hace de un cuerpo algo singular, vivo, presente y locus de la conciencia de un sujeto: he ahí lo contemporáneo de estas fotografías.
Importa mucho la decisión de imprimir estas fotografías en telas de vestir. Es un guiño al mundo de la alta costura de un tiempo no lejano. Las cualidades físicas de las telas (sus pliegues y caídas, sus iridiscencias y destellos) envuelven sosteniendo desde adentro: desde el envés, lo que no se ve desde afuera. En la decisión de embastarlas (es decir, montarlas en bastidores) se alude además a la tradición de la pintura de caballete.
Insisten en estas imágenes los temas del espejo y el doble. A veces, buscados; otras, por azar. “Gracia” significa también que el revés de la escena, la toma inédita, aquí no son falta ni resto, sino el alma misma de la obra de arte.
